LORENZO SENTENAC
Horas de trabajo y salud (laboral) en el Servicio de Salud
25/06/2012
¡Claro! Puede resultar chocante o sorprendente que un Servicio de Salud vaya a perjudicar conscientemente la salud de sus trabajadores, porque su principal misión es la promoción y mantenimiento de la salud de los ciudadanos. Mientras no se demuestre lo contrario, los trabajadores sanitarios también son ciudadanos, y la promoción y defensa de su salud laboral y seguridad en el trabajo (que es también salud y seguridad para el paciente) son imperativos legales. Esto suponiendo que aún vivamos en un estado de derecho, donde la legalidad se cumple, y en un estado democrático dónde quien decide es el pueblo y no los mercados.
La Administración actual y concretamente el SESCAM insiste en que lo que se está aplicando actualmente en el Servicio Público de Salud, no son RECORTES, sino AJUSTES. Lo cierto es que, mas allá de las palabras, las consecuencias asistenciales ya se están notando e irán "in crescendo" hacia un deterioro mayor del servicio prestado, en forma de listas de espera, situaciones de vacío asistencial, etc. Esto, lejos de ser un gran negocio y ejemplo de perspicacia, va a tener no solo un coste humano, sino también un gran coste económico, y es ejemplo de cortedad de miras y cierta ceguera.
En ciertos ámbitos asistenciales como las urgencias extrahospitalarias ligadas a los Centros de salud (PAC), partíamos (antes de la crisis) de una situación de déficit de personal, que incluso ocasionaba frecuentes episodios de violencia hacia el personal sanitario por saturación de la demanda, y situaciones muy poco compatibles con la salud laboral, como la imposibilidad de ingerir alimentos por falta de tiempo durante turnos de trabajo de 24 horas. Casi siempre estas situaciones importan poco a los gestores (y quizás no mucho mas a los sindicatos), muy alejados de la realidad asistencial. Pero a pesar de esa indiferencia, lo cierto es que hay una Legislación nacional y europea sobre condiciones de trabajo (duración de las jornadas de trabajo, salud laboral y seguridad en el trabajo) que hay que cumplir. Sobre esta situación deficitaria previa, ahora se pretende "apretar mas las tuercas", "optimizar", "ajustar", y se prepara ya el cese de un importante número de médicos y enfermeros PEAC que asisten en estas urgencias extrahospitalarias, a través también del cierre de un importante número de los servicios de urgencias ligados a los Centros de salud, hechos sobre los que los sindicatos permanecen mudos. Dado que esos puestos asistenciales y la necesidad que solventan son ESTRUCTURALES desde hace muchos años (evitan los excesos ilegales de jornada de otros sanitarios), y la población demandante no ha disminuido, sino que se ha multiplicado, parece que el "ajuste" previsto solo puede hacerse conculcando la legalidad vigente (nacional y europea) en cuanto a las condiciones de trabajo de la plantilla que permanezca en su puesto. Calendarios de guardias con excesos de jornada sobre las 48 horas semanales preparan el camino. Además de las situaciones de vacío asistencial que cada vez serán mas frecuentes, el negocio (desde el punto de vista económico) es pésimo, y esto desde múltiples perspectivas: salud y rendimiento económico de la población; salud y rendimiento laboral de los sanitarios; costes y optimización de la formación de profesionales sanitarios; retribución de paro en vez de retribución de trabajo, etc. Lo mismo que el fanatismo ultraliberal y su obsesiva bandera de austeridad (pero no para los que les sobra, sino para los que les falta) ha empeorado la crisis económica, que tuvo su origen en la "libertad" para delinquir económicamente a lo grande, no esperemos tampoco muchos beneficios (salvo para los mercaderes) de su aplicación en el ámbito de la salud como servicio público.
Lorenzo Sentenac (Médico del SESCAM. Miembro de la Junta Directiva de AMEPEAC)
OTRAS OPINIONES DEL AUTOR
Gin-Tonics subvencionados y niños con hambre
Del delito triunfante al fascismo rampante




















