P.- ¿Cuáles son las perspectivas energéticas en Castilla-La Mancha?
R.- En el Consejo Económico y Social siempre hemos estado sensibilizados con una posición muy clara sobre la energía. En informes económicos realizados desde 1999, hemos venido apostado por la energía en función de tres elementos que tiene que ver, por un lado con promocionar y alentar las energías renovables, además de buscar los mecanismos adecuados para una mayor eficiencia y ahorro energético en Castilla-la Mancha y contribuir a que el medio ambiente se deteriore los menos posible reduciendo las emisiones de CO2.
Hace año y medio encargamos un estudio para conocer la realidad energética de la región así como su evolución para poder trasladar a la sociedad perspectivas de futuro. Castilla-La Mancha se ha especializado en la producción de energía eléctrica a través de sistemas limpios como el eólico, el fotovoltaico y, en menor medida, la biomasa. Estamos a la cabeza en la producción eléctrica procedente de fuentes renovables y tambiénen el volumen de consumo interno de estas energías. La apuesta es clara y ahora hay que profundizar en la investigación.
P.- ¿Le resulta paradójico que la primera región en potencia eólica sea candidata a albergar un cementerio nuclear?
R.- Castilla-La Mancha ha contribuido a lo largo de muchos años a la producción eléctrica a través de las centrales nucleares. Además, también somos vecinos de la planta valenciana de Cofrentes junto a la provincia de Albacete. Hay que dar una solución a los residuos nucleares pero entiendo, y en esto estoy con el presidente de Castilla-La Mancha, que no es aquí donde debe ubicarse el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares.
P.- ¿Qué incidencia económica tendría esta instalación en Castilla-La Mancha?
R.- Tendría más inconvenientes que beneficios. Hoy en día, guste o no guste, la energía nuclear es más un polo de alejamiento –ciudadano, económico…- que de atracción. No veo que vaya a haber un beneficio para la zona de la región de la que se está hablando (Yebra, en la provincia de Guadalajara) sino todo lo contrario.
P.- ¿Su implantación entraría en colisión con la planificación energética de la región?
R.- Sí, de hecho Castilla-La Mancha apostó hace 12 o 14 años por las energías renovables, especialmente la eólica. Hoy producimos el 20% de este tipo de energía de todo el país. Hay importantes perspectivas de inversión relacionadas con la energía eólica, la fotovoltaica y hay que desarrollar más la biomasa.
Es necesario investigar otros procesos de producción de energía limpia y la nuclear, tal y como hoy la conocemos, no es precisamente energía limpia ni lo que la sociedad desea. El modelo energético debe ser otro, salvo que la investigación permita otros procesos en torno a la producción de energía nuclear.
P.- ¿Se ha debatido lo suficiente sobre energía nuclear en España?
R.- Creo que hay que seguir investigando y debatiendo para que la producción de energía nuclear no pase por los riesgos actuales. El mayor problema es el almacenaje. Le pongo como ejemplo un interesante proyecto en la isla de Hierro para desarrollar y estabilizar la producción de energía eléctrica sin tener que estar pendientes del viento, utilizando como complemento los saltos de agua en una llamada central hidroeólica.
Hay que seguir investigando en todos los frentes porque la energía es vital, cada vez hay mayores demandas de consumo y no se trata de seguir explotando los fósiles sino otro tipo de fuentes de energía más sociales, más económicas y, sobre todo, más sostenibles. El cambio climático tiene mucho que ver con ese consumo energético y las emisiones de CO2.
El debate está abierto en la sociedad, en toda Europa, y eludirlo no sería correcto. El tema saldrá en el estudio que prepara el Consejo Económico ySocial sobre el sector de la energía en la región. Debe ser un debate sin complejos, aunque no nos corresponde a nosotros ni abrirlo ni cerrarlo.
P.- ¿La nuclear, entonces, es energía de pasado o de futuro?
R.- De pasado. Tal y como hoy está concebida forma parte del pasado. Otra cosa son los nuevos procesos como la fusión termonuclear, sin los riesgos actuales.
P.- ¿Vincularía usted ATC y cierre de nucleares como propone el colectivo ecologista?
R.- Las centrales nucleares irán cumpliendo su ciclo vital y cerrando, aunque no sé si se abrirán otras nuevas. En todo caso, España está en una moratoria nuclear que espero que se mantenga.
P.- Pero el cementerio nuclear para albergar los residuos tiene que estar en alguna parte... La ministra Espinosa ha defendido la independencia municipal para decidir sobre si se quiere o no un ATC, al margen de lo que opine la Comunidad Autónoma. ¿Cómo lo ve usted?
R.- Creo que las comunidades autónomas tienen mucho que decir al respecto aunque sean los ayuntamientos los que decidan. Políticamente es un tema muy complejo que, en mi opinión, debe concitar el máximo consenso.
Castilla-La Mancha ha demostrado un gran nivel de solidaridad con dos centrales nucleares en su territorio, con los riesgos y las dificultades de desarrollo que conllevan. De hecho, ese desarrollo ha sido mínimo a pesar de la presencia de Zorita y Trillo. No se puede seguir condenando a esa zona de la provincia de Guadalajara al ostracismo.
P.- ¿Se puede defender la energía nuclear pero no quererla para Castilla-La Mancha como es el caso de la presidenta del PP, Dolores de Cospedal?
R.- Son contradicciones que tiene que resolver ella y que lo entiendan los ciudadanos. No se puede decir que el futuro del mix energético español pasa por la energía nuclear, posicionarse en contra de la moratoria nuclear y en cambio, para el territorio donde uno está, plantear que no se quiere. Son las consecuencias de su doble condición de secretaria general del PP y presidenta en Castilla-La Mancha.