Según informó el campus de Toledo de la UCLM en nota de prensa, Francia, Burkina Faso, Corea, Australia, Camerún o Brasil serán alguno de los países cuyas gentes y costumbres cobrarán protagonismo en sesiones gratuitas y abiertas al público general que tendrán lugar todos los viernes en el salón de actos del centro.
El coordinador del ciclo, Fernando Martínez Gil, dijo que "el cine fue desde sus orígenes un empedernido y curiosos viajero que se empeñó en escudriñar todos los rincones del planeta". El profesor indicó además que el haz de luz del proyector ha sido para varias generaciones "una ventana abierta a un mejor conocimiento del mundo y de esos otros a quienes todavía hoy nos cuesta comprender en sus diferentes modos de vida y de pensamiento".
El ciclo es, por tanto, "una verdadera vuelta al mundo a través de doce cinematografías y culturas diversas en las que reconocernos como seres humanos, unos y distintos", explicó.
Los títulos previstos en esta temporada son 'La clase' (Laurent Cantet, Francia, 2008), 'La tierra tiembla' (Luchino Visconti, Italia, 1948), 'Protección' (Ousmane Sembene, Francia-Senegal, 2004), 'El dios del sueño' (José Manuel Novoa, España, 2003), 'Mammy Water' (Jean Rouch, Francia, 1593), 'El hombre que pudo reinar' (John Huston, Reino Unido-Estados Unidos, 1975), 'El río' (Jean Renoir, India-Francia-Estados Unidos, 1951).
También se proyectarán las películas 'Primavera, verano, otoño, invierno y primavera' (Kim ki-duk, Corea del Sur-Alemania, 2003), 'Walkabout' (Nicolas Roeg, Australia-Reino Unido, 1971), 'Tabú' (W. V. Murnau, Estados Unidos, 1931), 'Centauros del desierto' (John Ford, Estados Unidos, 1956) y 'La selva esmeralda' (John Boorman, Reino Unido, 1985).
La película 'La clase' (Entre les murs), que abre el ciclo mañana, recibió en 2008 la Palma de Oro en el Festival de Cannes y versa sobre las difíciles relaciones entre un profesor de lengua francesa y sus alumnos adolescentes en un instituto conflictivo.
Esta película contiene estimulantes batallas verbales, en las que el docente intenta llevar al camino del respeto mutuo, de la educación y la democracia a un aula que es un microcosmos de la Francia contemporánea. La franqueza del profesor sorprende a los alumnos, pero su estricto sentido de la ética se tambalea cuando los jóvenes empiezan a no aceptar sus métodos.