18/09/2012 13:01h.
NICASIO SANCHÍS
Luna y Cristo
Dos cosas "guapas" para mí, de estos días. ¡Ojo! Uso el término "guapas", en vez de destacadas o singulares. O sea, que me han llamado la atención. ¡Está claro!
Una. El recuerdo de la primera pisada del hombre en la Luna, lamentando ahora la muerte de ese hombre, el de la primera pisada, el americano Neil Armstrong, cuando quien esto escribe apenas tenía trece años. En la televisión del blanco y negro de la época. El pequeño/gran paso, ya saben. ¡En cualquier caso, imágenes imborrables! Ahora toca el Curiosity de Marte.
Y Dos. El Cristo de la localidad zaragozana de Borja. ¡Qué barbaridad! ¡Qué disparate! ¡Qué mujer en este caso! ¿A quién se le ocurre? Se supone que, aquí, con el permiso del párroco del lugar (no me importa saber la auténtica realidad del asunto), una mujer de unos ochenta años, Cecilia Giménez, al parecer aficionada a la pintura, se dedicó a "restaurar" el rostro pintado de un Cristo en dicha iglesia. Como saben, la noticia dio la vuelta al mundo, pues la "restauración" no pudo ser más desastrosa. El trasquilado Ecce Homo en cuestión, pasó de dar respeto (aunque estuviese bastante deteriorado como pintura en la pared que ocupa) a provocar la risa menos sutil y hasta más escandalosa. ¡Qué barbaridad!, escribo en este lugar, una vez más. Qué Cristo lió con el Cristo la buena mujer. Tal es su fama ahora que habrá que ir a verlos, a él y a ella. Al Cristo y a Cecilia.
Nicasio Sanchís




















